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Cuatro casos para impulsar la sostenibilidad en retail

De cómo las nuevas generaciones están cambiando el mundo de la moda

Moda y sostenibilidad; hacia la integración

“Se habla mucho de moda sostenible. Pero al final la moda terminará siendo moda porque la sostenibilidad quedará integrada en el concepto. Y ‘respeto’ será lo único que quede”. Estas palabras de Mireia Playà, creadora de la marca de zapatos veganos Mireia Playà, caen sobre este reportaje en forma de mantra y se convierten en la mejor manera de empezarlo.

Cuando nos preguntamos hacia dónde debe ir la moda en términos de sostenibilidad, ella lo tiene muy claro: “El futuro es que haya respeto: hacia los animales, hacia el planeta y hacia los seres humanos que habitan en él y que son la mano de obra que crea el producto”.

Lo cierto es que cada vez suena menos impuesta la relación entre ‘moda’ y ‘sostenibilidad’, y en esto ha tenido mucho que ver la demanda de las nuevas generaciones. Según el último estudio de WWF sobre los efectos del cambio climático en la vida animal, los millennials son la primera generación consciente de la problemática y, por ende, la primera −y la última− que puede ponerle fin. Por eso, no es de extrañar que sea la fuerza generacional que haya impulsado nuevas demandas −más sociales y sostenibles−.

Las redes sociales son un fiel reflejo de este cambio. Antes triunfaban los/as influencers cuyo contenido se centraba en el consumo rápido. Sin embargo, ahora “también hay un movimiento muy fuerte por la compra consciente, la sostenibilidad, el veganismo, el zero waste… Han nacido nuevos/as influencers, triplicando el número de seguidores en solo un año”, asegura Mireia.

En este contexto, tienen lugar dos fenómenos: por un lado, las marcas de siempre empiezan un proceso de adaptación y, por otro lado, las marcas emergentes ya nacen con el pilar de la sostenibilidad en su ADN. En este reportaje contaremos con los/las creadores/as de tres nuevas firmas cuyo mensaje esperan que cale muy hondo en el sector. ¿Empezamos?

Sostenibilidad y ética desde cero
El caso de OSCAR PRIM

Las nuevas generaciones también necesitan que haya una total coherencia entre el ‘yo persona’ y el ‘yo profesional’. No conciben crear una empresa si no es con sus propios valores como cimiento. Gracias a eso, en los últimos años han aparecido nuevas propuestas como es Oscar Prim; sus diseños actuales con materiales de gran calidad buscan revivir el espíritu del petit atelier a través de un proceso artesanal que les permite tratar cada pieza como si de una joya se tratase.

“La moda es una industria en la que predomina el fast fashion, la explotación infantil y animal o los entornos laborales inaceptables. Y es un mundo en el que nosotros no queremos participar. Creemos en una alternativa más consciente, más humana”, afirman Óscar Ruiz y Laura Prim, sus creadores.

Imagen: Laura y Óscar luciendo una de sus creaciones.

El proyecto une conceptos como ‘sostenibilidad’ y ‘ética’ con ‘estética’ y ‘tendencia’. Y aunque desde fuera no parezca fácil, ellos sabían cómo hacerlo: “Dando total importancia a ambos conceptos por igual. Valorando un producto de km0, el trabajo artesanal, el uso de tintes certificados oeko-tex y la selección de tejidos ecológicos para varios de nuestros diseños, así como alternativas a los productos de origen animal”.  Y añaden: “No debería estar reñido, simplemente hay que hacer lo que a uno más le guste respetando todo lo que nos rodea y siendo fieles a nuestros principios”.

Algunas de sus colecciones están hechas de un tejido llamado cupro, el cual proviene del reciclaje de residuos de algodón o celulosa, siendo fuerte, duradero y, sobre todo, ecológico. Como ellos indican, sus beneficios van más allá de contribuir a frenar el cambio climático, ya que también ayudan a “regular la temperatura corporal al permitir que la piel respire sin aislar su calor, y previene la aparición de reacciones alérgicas, eccema o dermatitis gracias a ser hipoalergénico y antiestamínico”.

Si piensan en el futuro, se muestran optimistas. “Creemos que la sociedad valora cada vez más el made in, así como la calidad antes que la cantidad”. Y nosotros no podíamos estar más de acuerdo.

‘Upcycling’ como motor de nuevas oportunidades
El caso de Arlet Kuns

Nos lo han repetido muchas veces: la clave está en reducir, reutilizar y reciclar. Lo que no sabíamos era que podíamos ir más allá. O, al menos, nadie le había puesto nombre todavía. Hablamos del movimiento ‘upcycling’: el reciclaje creativo. Prendas que se transforman a través de un proceso creativo y que terminan teniendo un valor muy superior al inicial.

Este es el caso de Arlet Kuns, un marca que acaba de nacer pero que ya está dando mucho que hablar. Hace solo un mes que presentaba su primera colección bajo el lema ‘Fast fashion is dead’. Le preguntamos a su fundadora por el mensaje y nos cuenta que buscaba apelar directamente al consumidor, “ya que el cambio también está en él”. Llevar la misma prenda que todo el mundo debería hacerle pensar “¿Por qué me veo igual a esas personas, si soy totalmente diferente?”, afirma Arlet. Como consumidor “es difícil asumir responsabilidades porque significa actuar en consecuencia y replantear tu zona de confort. Implica hacer un cambio y dejar atrás las comodidades que tenías antes”.

Imagen: Arlet en su taller.

Su marca aúna conceptos como la identidad y la sostenibilidad, y se alegra cuando nacen otras firmas que también ponen estos conceptos por delante, aunque no sea lo común. También considera que cuando hablamos de ‘concienciación’, debe tener un significado transversal, en el que también se incluyan otros elementos como un sueldo justo o la lucha contra los estereotipos de belleza, dos problemáticas a la orden del día en el sector de la moda.

Como consumidora, hace tiempo que cambió sus patrones de consumo. “Si me canso de unos pantalones, los corto. Si me canso de una chaqueta, le pongo un parche. Cuando las excusas no sirven, te vuelves más creativa”, dice con una sonrisa. Arlet Kuns también es una marca de empoderamiento personal a través de trabajar piezas únicas cuya creación incluye los sentimientos, la historia y la energía de las manos que hay detrás.

 

Zapatos veganos; sostenibilidad y diseño
El caso de Mireia Playà

El calzado cruelty free de Mireia Playà es uno de los pocos ejemplos que podemos encontrar en el mercado. Cuando Mireia emprendió su proyecto en 2016, no había ni una sola firma reconocida de zapatos veganos en España. Y otras que existían a nivel internacional, no incluían un diseño de marca significativo y reconocible.

Playà, que por aquel entonces estaba haciendo una transición hacia el vegetarianismo, no se imaginaba crear productos que incluyesen piel animal. Pero era consciente del hándicap que ello implicaba: “la piel en el calzado, como en la marroquinería, siempre se ha relacionado con la calidad del producto”. Sin embargo, sabía que existían alternativas sostenibles, biodegradable y de más calidad que, incluso, algunas pieles.

Desde entonces, trabaja con materiales alternativos a la piel como las microfibras −que son transpirables y no incluyen los químicos que la piel necesita− o tejidos propiamente dichos como el neopreno, entre otros. Y más allá de los materiales, también ha tomado otras medidas como la elección de una cola que no sea de origen animal porque, aunque se desconozca, es común que esté hecha con espinas de pescado.

El caso de Stella McCartney demuestra que es posible: “Es la reina del veganismo en la moda. Ha conseguido vender calzado que no es de piel por un precio poco accesible, utilizando materiales de mucha calidad y un proceso de fabricación excepcional. Y desmitificando que lo que pagas es la piel”.

Pero, ¿es la moda vegana una manera de ser sostenibles? Playà lo tiene claro: “Por supuesto, ya que tiene una relación directa con la industria cárnica, que es la más contaminante de todas. Si reducimos la industria cárnica, también reducimos la cantidad de piel disponible. Contribuyendo, en ambas direcciones, a la reducción de la contaminación”.

Imagen: Mireia Playà y Celine.

Si hablamos de la moda 100% sostenible, Playà se muestra un poco más escéptica, aunque esperanzada: “Creo que poco a poco las marcas tienen que acercarse a una producción sostenible y así el término ‘moda sostenible’ se extinguirá, porque terminará siendo lo común. Y aquellas que no sean sostenibles serán las que tendrán un calificativo diferencial, como ‘marca contaminante’, por ejemplo”.

Mireia también es Vicepresidenta de Moda FAD (Fomento de las Artes y el Diseño en Barcelona), una asociación para profesionales y empresas creada por un grupo de jóvenes que buscan promover un cambio en los patrones de consumo y que desean aportar a los ciudadanos las herramientas necesarias para que se conviertan en consumidores conscientes.

 

Nuestro maniquí más sostenible
El caso de DILO BARCELONA

Como hemos podido ver, el cambio de paradigma es imparable. Hace años que se materializa en propuestas vanguardistas y prometedoras que aseguran un futuro más sostenible.

En sintonía con ellas, nuestro proceso creativo también ha sufrido una transformación positiva hacia la elección de materias primas más ecológicas, la utilización de pintura no tóxica o el uso de un cartón reciclado como embalaje, entre otras medidas. Así como el uso de una resina biológica natural y de alta calidad que, de la mano de Genesis, fue introducida en nuestra oferta de producto hace ya más de siete años. Cuya sustitución del poliéster en la composición nos permite reducir en un 42% la emisión de gases de efecto invernadero.